Nos pusimos a trabajar. Disponíamos de cartulina, lápices, creyones y mucho entusiasmo. Cada uno tenía el reto de elaborar la tarjeta más hermosa de todas para obsequiar a mamá. Y cada uno podía dibujar lo que más le gustase. Eso me emocionaba. A mi corta edad empezaba a manifestar cierta destreza para dibujar y... ¡qué mejor ocasión para demostrarlo!.
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sábado, 29 de agosto de 2015
HÉROES, CABALLOS Y FLORES
De nuevo en sábado pensando en los más pequeños
Recuerdo la ocasión cuando siendo un niño mis hermanas me permitieron participar con ellas en preparar una sorpresa para mamá con ocasión de celebrarse el día de las madres.
Nos pusimos a trabajar. Disponíamos de cartulina, lápices, creyones y mucho entusiasmo. Cada uno tenía el reto de elaborar la tarjeta más hermosa de todas para obsequiar a mamá. Y cada uno podía dibujar lo que más le gustase. Eso me emocionaba. A mi corta edad empezaba a manifestar cierta destreza para dibujar y... ¡qué mejor ocasión para demostrarlo!.
Nos pusimos a trabajar. Disponíamos de cartulina, lápices, creyones y mucho entusiasmo. Cada uno tenía el reto de elaborar la tarjeta más hermosa de todas para obsequiar a mamá. Y cada uno podía dibujar lo que más le gustase. Eso me emocionaba. A mi corta edad empezaba a manifestar cierta destreza para dibujar y... ¡qué mejor ocasión para demostrarlo!.
sábado, 8 de noviembre de 2014
Perdido cerca de casa
En sábado pensando en los más pequeños
Esta es una historia que da hasta pena contarla, ¿como es eso de andar "perdido" tan cerquita de casa? pero fue lo que ocurrió. Quizá yo tendría ocho o máximo nueve años. Ese día en la mañana salí a hacer un mandado. El encargo de mi mamá era claro y preciso:
Esta es una historia que da hasta pena contarla, ¿como es eso de andar "perdido" tan cerquita de casa? pero fue lo que ocurrió. Quizá yo tendría ocho o máximo nueve años. Ese día en la mañana salí a hacer un mandado. El encargo de mi mamá era claro y preciso:
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sábado, 18 de octubre de 2014
El acertijo
En sábado pensando en los más pequeños
Hay cosas que ocurren en las circunstancias más insospechadas. Eventos que tienen lugar en momentos cuando nadie los espera. Situaciones que se presentan así nada más, donde nadie imaginaría que ocurriesen. Como la historia del pajarillo acurrucado en su nido sobre el vaivén de las olas en medio de furiosa tempestad. El bebé rescatado por un perro fiel de una casa ardiendo en llamas. O las más bellas flores que exhiben su colorido en lugares inhóspitos.
La historia de hoy tuvo lugar hace muchos pero muchos años, siglos mas bien. Trata de un joven apuesto que era muy dado a
sábado, 11 de octubre de 2014
Saca y saca aceite
En sábado pensando en los más pequeños.
Con la ausencia de papá muchas cosas cambiaron en la familia. De verdad que la pasamos mal. Su partida fue muy dolorosa. Mamá sufría en silencio como para que no lo notáramos, pero mi hermano y yo sabíamos de su tristeza y nosotros también llorábamos a escondidas.
Eran tiempos difíciles, de mucha escasez. Por lo menos cuando papá estaba, no sé como lo hacía, pero si teníamos dificultades o sentíamos miedo, nos inyectaba ánimo. Siempre nos hablaba de confiar en Jehová el Dios de Israel, y la verdad es que nunca nos fuimos a la cama con el
Eran tiempos difíciles, de mucha escasez. Por lo menos cuando papá estaba, no sé como lo hacía, pero si teníamos dificultades o sentíamos miedo, nos inyectaba ánimo. Siempre nos hablaba de confiar en Jehová el Dios de Israel, y la verdad es que nunca nos fuimos a la cama con el
sábado, 4 de octubre de 2014
El morrocoy se puso las pilas
En sábado pensando en los más pequeños
¿Cuántas veces no había escuchado de niño los cuentos de Tío Conejo y su pandilla de amigos salvajes? Que si Tío Tigre, Tío Gavilán, Tío Mapurete, Tio Morrocoy y tantos otros. Pero conocer de cerca un familiar cercano de uno de esos personajes, y que fuese nada menos que un pariente de Tío Morrocoy... ¡era lo máximo!.
Algo parecido fue lo que viví en mi
¿Cuántas veces no había escuchado de niño los cuentos de Tío Conejo y su pandilla de amigos salvajes? Que si Tío Tigre, Tío Gavilán, Tío Mapurete, Tio Morrocoy y tantos otros. Pero conocer de cerca un familiar cercano de uno de esos personajes, y que fuese nada menos que un pariente de Tío Morrocoy... ¡era lo máximo!.
Algo parecido fue lo que viví en mi
sábado, 27 de septiembre de 2014
Un casal de palomas
En sábado pensando en los más pequeños.
Esa tarde estábamos todos adentro cuando escuchamos un fuerte aleteo en la parte posterior de la casa. Inmediatamente fuimos a ver de qué se trataba. ¡Qué escena tan horrible tenía ante mis ojos!
Yo tendría unos diez años cuando mi madre compró un casal de palomas cuya raza ignoro
Yo tendría unos diez años cuando mi madre compró un casal de palomas cuya raza ignoro
sábado, 13 de septiembre de 2014
Cuando éramos chamos
De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.
Yo crecí en uno de esos barrios caraqueños que a mediados de los años sesenta no estaban tan poblados como ahora y donde la gente tenía sus jardincitos y sembradíos junto a las humildes viviendas. Incluso algunas familias criaban gallinas, pavos y cerdos. En casi todas las casas habían perros o gatos, aunque no recuerdo que se utilizara
Yo crecí en uno de esos barrios caraqueños que a mediados de los años sesenta no estaban tan poblados como ahora y donde la gente tenía sus jardincitos y sembradíos junto a las humildes viviendas. Incluso algunas familias criaban gallinas, pavos y cerdos. En casi todas las casas habían perros o gatos, aunque no recuerdo que se utilizara
sábado, 19 de julio de 2014
Cuentos de gente grande
De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.
La semana pasada me referí a dulces recuerdos de mi infancia cuando mi hermanita menor y la que me antecede nos reuníamos para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos e historias que siempre tenían un final feliz, pues los malos siempre terminaban castigados mientras que la gente buena a la final terminaba riendo, es decir, triunfantes.
La semana pasada me referí a dulces recuerdos de mi infancia cuando mi hermanita menor y la que me antecede nos reuníamos para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos e historias que siempre tenían un final feliz, pues los malos siempre terminaban castigados mientras que la gente buena a la final terminaba riendo, es decir, triunfantes.
sábado, 12 de julio de 2014
¡Más que un cuento de hadas!
De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.
Entre los dulces recuerdos de mi infancia están aquellos momentos en que nos reuníamos mi hermanita menor y la que me antecede para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos de personajes fabulosos e historias de gente piadosa que cobraban vida en la voz y los ademanes de mi hermana.
Entre los dulces recuerdos de mi infancia están aquellos momentos en que nos reuníamos mi hermanita menor y la que me antecede para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos de personajes fabulosos e historias de gente piadosa que cobraban vida en la voz y los ademanes de mi hermana.
sábado, 10 de mayo de 2014
¡Mi barquito! ¡Eres mío dos veces!
¡Hoy es sábado! Y de nuevo estoy escribiendo pensando en los más pequeños...
Esta historia se la escuché a un predicador hace unos cuantos años. Tantos años hace que no recuerdo muchos detalles del relato. Pero tanto me gustó que voy a tratar de contarla a mi manera.
Se trata de un muchacho que vivía en un pueblo muy bonito donde vivían varias familias. Y como todo pueblo bonito, este tenía una plaza, un parque, una tienda y el río pasaba cerca.
Esta historia se la escuché a un predicador hace unos cuantos años. Tantos años hace que no recuerdo muchos detalles del relato. Pero tanto me gustó que voy a tratar de contarla a mi manera.
Se trata de un muchacho que vivía en un pueblo muy bonito donde vivían varias familias. Y como todo pueblo bonito, este tenía una plaza, un parque, una tienda y el río pasaba cerca.
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