De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.
La semana pasada me referí a dulces recuerdos de mi infancia cuando mi hermanita menor y la que me antecede nos reuníamos para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos e historias que siempre tenían un final feliz, pues los malos siempre terminaban castigados mientras que la gente buena a la final terminaba riendo, es decir, triunfantes.
La semana pasada me referí a dulces recuerdos de mi infancia cuando mi hermanita menor y la que me antecede nos reuníamos para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos e historias que siempre tenían un final feliz, pues los malos siempre terminaban castigados mientras que la gente buena a la final terminaba riendo, es decir, triunfantes.
