sábado, 26 de julio de 2014

La Peña

De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.
 
La Peña: era el nombre con que solíamos identificar aquel peñasco ubicado en el cerro enfrente de mi casa. Era una mole de piedra imponente. Coronada de vegetación como si quisiera esconderse bajo la maleza pero sobresaliendo abrupta por uno de sus ángulos, parecía amenazarnos con venirse encima  de nosotros y aplastarnos. De noche era todavía más impresionante. Por no haber viviendas cercanas, La Peña lucía misteriosa como la cara oculta de la luna. Cual enorme mancha siniestra sobre el cerro envuelto en la oscuridad de la noche.

sábado, 19 de julio de 2014

Cuentos de gente grande

De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.

La semana pasada me referí a dulces recuerdos de mi infancia cuando mi hermanita menor y la que me antecede nos reuníamos para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos e historias que siempre tenían un final feliz, pues los malos siempre terminaban castigados mientras que la gente buena a la final terminaba riendo, es decir, triunfantes.

sábado, 12 de julio de 2014

¡Más que un cuento de hadas!

De nuevo en sábado pensando en los más pequeños.

Entre los dulces recuerdos de mi infancia están aquellos momentos en que nos reuníamos mi hermanita menor y la que me antecede para escuchar cuentos e historias que otra de mis hermanas -la de dotes histriónicos, que nos antecede a los tres- nos relataba. Cuentos de personajes fabulosos e historias de gente piadosa que cobraban vida en la voz y los ademanes de mi hermana.

sábado, 5 de julio de 2014

A mi también me picó una avispa

De nuevo en sábado pensando en los más pequeños

Tengo muy presente la ocasión cuando el menor de nuestros hijos siendo niño fue víctima de una picadura de abeja. Tendría entonces unos cuatro años. Se encontraba él en nuestra habitación cuando aquel insecto se coló por la ventana y con tan buen tino encajó su aguijón no recuerdo ahora si fue en su cara, en el brazo o alrededor del cuello.

sábado, 28 de junio de 2014

Te estoy observando... ¿No me piensas pagar?

De nuevo un sábado pensando en los más pequeños.

¡Qué cosa tan terrible son los málos hábitos! Sí, me estoy refiriendo a esas feas costumbres, vicios o malas mañas que tienen algunas personas que las impulsa a proceder de mala manera, haciendo cosas en perjuicio de otras personas aunque al final terminan perjudicándose a sí mismas.
Los malos hábitos son como la telaraña. Si observas una araña construyendo su red te darás cuenta que ella empieza de a poquito. Desde su abdomen segrega cierta sustancia en forma de hilo muy fino y poco a poco va tejiendo la tela de araña con la cual atrapa sus presas.

sábado, 17 de mayo de 2014

¡Ese Coco daba miedo!

Otro sábado para escribir pensando en los más pequeños

Había un juego tan inocente que jugábamos de niño en la casa o en la escuela. El juego en cuestión empezaba con una pregunta que un jugador le hacía a otro dando lugar al siguiente diálogo:
-¿En tu casa mataron un cochino? -preguntaba el jugador inicial.
-No -respondía el segundo.
-¿Le tuviste miedo? -volvió a preguntar.
-No -respondía el segundo.
-¿Te escondiste debajo de la cama? -pregunta otra vez.
-Nooo -responde el segundo queriendo dar por terminada la preguntadera.

jueves, 15 de mayo de 2014

EL VALOR DE LAS PALABRAS

El lenguaje que utilizamos para hablar con los niños es fundamental si queremos sembrar en ellos principios y valores que perduren para toda la vida. Si queremos sembrar en ellos la semilla de fe, tomando en cuenta que la fe viene de escuchar la palabra de Dios. Y Dios para hablar utiliza siempre lenguaje humano.
Recordando lo que dice el apóstol Pablo en 1 Corintios 13:11 debemos considerar que:
Un niño habla (se expresa) como niño
Un niño piensa (razona) como niño
Un niño juzga (entiende, interpreta) como niño

sábado, 10 de mayo de 2014

¡Mi barquito! ¡Eres mío dos veces!

¡Hoy es sábado! Y de nuevo estoy escribiendo pensando en los más pequeños...

Esta historia se la escuché a un predicador hace unos cuantos años. Tantos años hace que no recuerdo muchos detalles del relato. Pero tanto me gustó que voy a tratar de contarla a mi manera.

Se trata de un muchacho que vivía en un pueblo muy bonito donde vivían varias familias. Y como todo pueblo bonito, este tenía una plaza, un parque, una tienda y el río pasaba cerca.

viernes, 9 de mayo de 2014

SOMOS RESPONSABLES DE ESTA GENERACION

Somos los padres quienes tenemos la obligación impostergable de instruir nuestros hijos en los caminos del Señor (Deuteronomio 6:4-9, 20, 21). Pero ante una sociedad disfuncional a causa del pecado la Iglesia está llamada a traer luz y salvación a la gente.
Se necesitan líderes, pastores y maestros que se dediquen a enseñar El Camino a la nueva generación. Se estima que la mitad de la

jueves, 8 de mayo de 2014

MINISTRAR A LOS MÁS PEQUEÑOS

Si queremos impactar a nuestra nación con el poder transformador del evangelio, nuestra estrategia de evangelismo y discipulado tendrá que darle prioridad a la población entre 5 y 24 años de edad, especialmente los niños y adolescentes.
Afirmaba en reflexión anterior que la misión de la iglesia es de alcance mundial, pues se trata de "hacer discípulos en todas las naciones". Decía también que la sana enseñanza es el enlace generacional para la preservación de la fe y práctica cristianas (2 Timoteo 2:2).